pedro y pacoRecuerdo desde mi niñez pasar los fines de semana junto a mi Padre, mi mentor, en el Taller en el cual puso su empeño al salir de aquella fábrica de muebles.

Entre semana, poco podía disfrutar de él por los horarios a los que él mismo se sometía para sacar adelante el proyecto de sus sueños.

Desde sus comienzos, allá por los años 70, su única prioridad fue fabricar sin medida el mayor número de muebles y dar trabajo a cantidad de personas por los cuales sus familias vivirían de ello.

Con el paso de los años, aquellos fines de semana dejaron de ser un juego para irse convirtiendo en lo que hoy es mi pasión.

Comencé muy joven en la aventura de aprender este oficio, mi Padre me hizo pasar por cada uno de los distintos puestos de trabajo para aprender cada mínimo detalle de su fabricación…

En los 90 mi Padre tuvo la gran idea de trasladarnos a unas instalaciones propias a las afueras de Madrid, en la provincia de Toledo.

Allí comenzamos a formarnos como una Gran empresa, teníamos una fabricación de tres mil quinientos muebles al mes y contábamos con cuarenta y cinco empleados en dos turnos.

Como si se tratara de una competición se nos fue olvidando el amor por este oficio y solo veíamos números y números…

Hubo muchos cambios en esta época y la atención directa a los clientes se convirtió en venta a comerciales que distribuían por toda Europa nuestros muebles.

Algo se nos estaba escapando de las manos al darnos cuenta que habíamos perdido el control sobre lo que realmente amábamos

Y fue en agosto de 2005 cuando tomé la decisión, antes muy meditada, en casa y días con carencia de sueño y no de sueños, sentados en aquella mesa que tantas alegrías y llantos me había costado, senté a mi Padre y le conté lo que no quería para nuestras vidas

Es verdad que gran parte de aquella decisión fue tomada por el nacimiento de la que hoy es mi Hija. Eran muchas preguntas sin respuestas en poco tiempo y el nacimiento de aquella muchachita me hizo tomar la gran decisión que marcaría mi futuro.

Años después llegó a mi una película en la cual me vi reflejado: "Jerry MaGuire" era el típico representante de deportistas capaz de hacer cualquier cosa por obtener los mejores contratos, además de una buena comisión para él.

Un día piensa mejorar lo que está haciendo y hace públicas sus ideas, lo que le cuesta perder su trabajo y a todos sus clientes excepto a Rod Tidwell, un futbolista ególatra y problemático… Pero sus ideas eran claras: menos clientes, mayor atención.

Fueron años muy complicados en un mundo en el cual se valora muy poco la atención y el tiempo que se dedica en poner Encanto (de ahí surgió en nombre) en cada cosa que realizamos…

Pero nuestra lucha y digo nuestra porque hasta unas navidades de 2008 donde pronunciaron las palabras más duras que hasta entonces había escuchado, allí sentados en la consulta de una oncóloga… El mundo se venía encima nuestro.

7 meses después mi Padre, mi mentor, esa persona que junto a mi madre me enseñó todo lo que hoy sé, soy y sobre todo lo que no soy, tanto en la vida profesional como en la vida cotidiana, me dejó solo en esta aventura… 7 meses muy duros de lucha y otros 7 para reponer fuerzas…

Un día escuché que en estos momentos es cuando te das cuenta de las personas que realmente están a tu lado, la verdad que sí… Porque pocas personas permanecieron a mi lado día tras día confiando en mí más de lo que yo lo hacía.

No era ya mi pareja, pero si la madre de mi hija, la que no dejó ni un segundo de luchar por mi… Si de algo no olvidaré en vida es de lo que ella hizo por mi.

Puedo decir que me salvó, puedo decir que gracias a ella hoy <<El Encanto de Amueblar>> existe, porque de su lucha, atención y desmesurada gran persona… salió mi nuevo yo.

Hubo un día que desperté y comencé a crear esta empresa, esta forma de poder transmitir todo lo que tenía dentro…

Esos valores que durante años fui absorbiendo: menos clientes… Mayor atención

Y hasta aquí una declaración de intenciones en la cual simplemente quiero agradeceros que seáis ya parte de mi proyecto.

Dar las gracias a cada uno de los que han hecho posible que hoy pueda estar orgulloso de mi forma de trabajar, de la atención y cariño que pongo en cada uno de los trabajos de los cuales me involucro como si de mi casa se tratara.

Una mención muy especial a la persona que ha sido capaz de ir creando esta web día a día a mi gusto, con tantos cambios como he hecho (y seguiré haciendo) él es Manolo López (y es mi primo, aunque más uno de mis mejores amigos).

Como no a mi madre, a mi hermana que tantas horas me escuchó en momentos bajos en mis nuevos comienzos y a Sonia (madre de mi hija) que sin ella no hubiera podido salir de allí. A mi hija, porque si no hubiera nacido… Nada de esto hoy tendría sentido.

paco y mercedesY como no un extenso y gran homenaje a mi Padre, mi mentor y a la persona que me enseñó todo lo que hoy intento transmitir a este mundo en el cual me dejo el alma.

Bienvenidos a mi web, mi mundo… mi vida.

Pedro Vázquez Andújar

<<El Encanto de Amueblar>>

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